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Trucos para saber si el oro de una joya es real

En el mundo de las joyas, muchas veces las apariencias engañan y a veces resulta complicado saber si lo que llevamos puesto verdaderamente cumple las características que nosotros creemos o nos han vendido. 

Seguro que alguna vez que otra has comprado alguna joya creyendo que era de oro o plata y a medida que pasa el tiempo te das cuenta de que se oxida con facilidad y que es probable que sea una imitación. 

Puede suponer un problema y un disgusto muy grande si has pagado por unos pendientes de oro, que al final resultan no serlo. Y si además, tienes algún tipo de alergia con las joyas que no sean auténticas… ¡apaga y vámonos! 

Queremos que esto no te ocurra más.

Pero antes de empezar nuestras recomendaciones sobre la autenticidad del oro en las joyas, en Nokèno vamos a comenzar por explicarte las características de este metal y los diferentes tipos que existen para que tengas todo claro. 

¿Qué es el oro? 

El oro tal y como lo conocemos es un metal noble de color amarillo brillante. Es el más maleable de todos los metales y a su vez, muy resistente a la oxidación y corrosión.

Encontrar oro no es tarea fácil, se halla en el agua marina, aluviones secundarios y vetas de cuarzo.

¿Qué tipos de oro hay? 

Según el lugar de extracción, el oro puede clasificarse por diferentes colores: 

  • Oro amarillo, cuando procede y se extrae de la naturaleza.
  • Oro blanco, mediante la aleación química con paladio.
  • Oro rojo, cuando únicamente se mezcla con cobre.
  • Oro rosa, que se consigue con la combinación de oro, cobre y plata

Por otra parte, según el porcentaje de pureza del oro, se clasifica por quilates. Dentro de la clasificación comúnmente conocida, se oscila entre los 10 y 24 quilates. 

Cómo saber si una joya es de oro puro

Desde hace siglos, el oro es uno de los metales preciosos más utilizados para la fabricación de joyas, por no decir el más reclamado como símbolo de riqueza y exclusividad.

Esto a su vez, ha sido un detonante para que el timo y el engaño se abra paso en este sector y haga que el fraude en este tipo de joyas esté a la orden del día.

Como hemos comentado antes, ¡no queremos que esto ocurra más!

Así que, vamos a darte los trucos que necesitas para saber si una joya es de oro puro y realizar las compras con seguridad.

Ahora sí. ¡Empezamos!

Prueba del imán

El primer método que nos viene a la mente, es bastante sencillo y solo se necesita un imán que sea potente. 

El oro no es un metal magnético, por lo que con pasar el imán y ver si la joya se queda pegada, ya podríamos saber si se trata de una joya de oro falsa. 

¡Ojo! Esto no quiere decir que si la joya no se queda pegada, puedas estar completamente segura de que es oro, pero te servirá de gran ayuda para saber al 100% que no es auténtica. 

Marca del fabricante 

En distintas joyas de oro como pueden ser anillos, pendientes, pulseras o collares, se suelen poner tres dígitos grabados que indican la pureza del oro. Además de estos dígitos, también se encuentran marcadas dos letras y tres números que se corresponden con el código del fabricante. 

Si encuentras estas marcas en alguna de las joyas, es bastante seguro que sean verdaderas. 

Prueba del limón

Este cítrico concentra en su jugo toda la acidez que permite comprobar si una joya es de oro o no de la siguiente forma:

Cortamos el limón por la mitad y exprimimos unas gotas sobre la joya. Una vez hecho esto, cogemos una tela blanca y la limpiamos. La tela debe conservar su color blanco y solo si vemos que se pone negra, sabremos que es falsa. 

Por la densidad de la joya

Quizá esta sea la prueba más segura para acertar y estar seguro de que se trata de una pieza de oro. Puedes hacerla en casa, aunque exige una precisión concreta.

Necesitaremos una báscula de objetos y un recipiente que esté milimetrado. Vale cualquier jarra o frasco con estas características. 

Lo primero que tenemos que hacer es pesar la joya y apuntar el peso. Una vez hecho esto, rellenamos el recipiente de agua y hacemos una marca en el recipiente para meter la joya y apuntar cuántos milímetros ha aumentado el agua.

Cuando lo tengamos, realizamos la siguiente división: peso de la joya/volumen incrementado. 

Podrás comparar el resultado con las siguientes marcas:

  • Oro de 10 quilates: 11.57 g/ml de densidad
  • Oro de 14 quilates: 13.07 g/ml de densidad
  • Oro de 18 quilates: 15.58 g/ml de densidad
  • Oro de 24 quilates: 19.32 g/ml de densidad

Y ahora ya sabes que, como dice la expresión: no es oro todo lo que reluce. 

Ten en cuenta estos trucos y si quieres, comienza por hacer la prueba con las joyas que ya tienes en casa. Al final, se trata sólamente de fijarte en algunos detalles o hacer comprobaciones con utensilios que todos tenemos al alcance de la mano. 

¡Esperamos que os haya servido este post a la hora de elegir vuestras joyas! 

En Nokèno contamos con un montón de pendientes, collares y anillos de oro exclusivos que te animamos a descubrir. Y, si tienes cualquier duda relacionada con este tema en la que podamos ayudarte, ¡estaremos encantados de hacerlo! 

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